31 may. 2012

ARTifariti contará con: Miquel Barceló, Muntadas y Evru (antes Zush) Isidoro Valcárcel Medina, Esther Ferrer, Gao Brothers, Santiago Sierra, Democràcia, Gilles Fontolliet, Mohammad Shaqdih, Los Torreznos, Andreas Kaufmann, Alain Ayers, Daniel G. Andujar, Left Hand Rotation y Tom Hall

En octubre ARTifariti reune a un grupo de artistas en los Campamentos de Refugiados Saharauis en apoyo al derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental.

30-05-2012 EFE
Los artistas Miquel Barceló, Antoni Muntadas y Evru, entre otros, participarán en la sexta edición del festival Artifariti, que tendrá lugar en octubre en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) y que pretende reivindicar la autodeterminación del Sahara Occidental por medio del arte.
La presentación de este evento ha tenido lugar hoy en la Fundació Tàpies de Barcelona con la asistencia del artista Evru (antes Zush), que ha mostrado su proyecto "El libro de las plazas", realizado expresamente para Artifariti y que aborda el inicio de la primavera árabe en el campamento saharaui de la dignidad, denominado "Gdeim Izik".
Evru ha destacado la necesidad de la implicación en este tipo de actos artísticos y ha asegurado que, si su delicado estado de salud se lo permite, intentará participar físicamente en el encuentro previsto en el campo de refugiados, han informado los organizadores del festival.
Junto a Barceló, Muntadas y Evru participarán en este evento los artistas Isidoro Valcárcel Medina, Esther Ferrer, Gao Brothers, Santiago Sierra, Democràcia, Gilles Fontolliet, Mohammad Shaqdih, Los Torreznos, Andreas Kaufmann, Alain Ayers, Daniel G. Andujar, Left Hand Rotation y Tom Hall.
A estos creadores se sumará, desde Argel, el denominado "autobús del Arte", que llevará a artistas africanos y a los seleccionados en convocatorias paralelas, como la de "Pensart" y la del propio festival.
Artifariti incluirá también un encuentro internacional de estudiantes universitarios, seminarios sobre arte y cultura de la paz, y sobre tecnologías de comunicación y talleres didácticos.
Junto a Evru, el acto ha contado con la presencia de Laurence Rassel, directora de la Fundació Antoni Tàpies, Fernando Peraita, presidente de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla, e Isidro López-Aparicio, comisario artístico de Artifariti 2012.
Durante la presentación, López-Aparicio ha señalado que el objetivo del proyecto es "recordar la necesidad de permitir ejercer el derecho a la autodeterminación al pueblo del Sahara Occidental".

30 may. 2012

Mutilados de guerra y minas antipersona en Chahid Chreif Campamentos Saharauis. Artículo de Rebeca Mateos Herraiz en "Periodismo Humano.com"

Artículo en "Periodismo Humano" 
por Rebeca Mateos Herraiz. 
30 de mayo de 2012

Conversamos con los habitantes de Chahid Chreif, el único centro de mutilados de guerra y minas antipersona de Sáhara Occidental y que se está viendo afectado por los recortes en los presupuestos de cooperación al desarrollo

“No os olvidéis de nosotros, por favor. Seguimos necesitando vuestra ayuda”
Conversamos con los habitantes de Chahid Chreif, el único centro de mutilados de guerra y minas antipersona de Sáhara Occidental y que se está viendo afectado por los recortes en los presupuestos de cooperación al desarrollo.
Bwina Mahmud Tiab muestra la pierna que perdió a los 12 años a causa de la explosión de una mina.
Bwina Mahmud Tiab perdió su pierna izquierda cuando tenía 12 años. Fue hace 34, al volver de viaje de los territorios del Sáhara ocupados por Marruecos a los que había ido a visitar a su familia que permanecía allí tras la invasión marroquí. El resto de la familia vivía junto a ella en el campamento de refugiados del Aaiún (Sáhara Occidental), donde se dirigían de vuelta. Antes de llegar, una mina se cruzó en su camino haciendo estallar la camioneta en la que viajaban. “No recuerdo nada del momento, sólo que cuando desperté ya me encontraba en el hospital de Tindouf (Argelia)”. Su familia resultó herida en la explosión, pero no de gravedad. Ella fue la que peor parada salió. “Estuve durante más de 3 meses llorando día y noche. Fueron momentos muy duros para mí. Yo era una niña y mi vida cambió por completo: no podía salir a jugar con mis amigas, saltar, calzarme…” Cuando Bwina perdió su pierna, su madre ya había muerto y su padre vivía en el Aaiún ocupado por Marruecos, separado de ella y sus 2 hermanas -una mayor y otra más pequeña-. Sin la posibilidad de agruparse en un lugar todos juntos, no les quedó más remedio que salir las 3 solas adelante con la ayuda de su abuela y sus primas. “Yo no tuve ningún tipo de ayuda psicológica, fue el apoyo de mis familiares y amigos lo que me hizo salir adelante. Entendí gracias a ellos que a pesar de que me faltaba una pierna, yo seguía siendo una persona normal”. Su voz es firme cuando lo cuenta y su rostro sereno. Al llegar a este punto de la conversación se para unos segundos para reflexionar y a continuación añade: “Yo no soy más que una de los miles de saharauis que se han sacrificado por su país. Lo más sagrado para mí era mi cuerpo y mi juventud que se lo he regalado a mi patria. Lo que más me duele, más allá de lo que me ha sucedido a mí, es ver la situación de abandono en la que vive mi pueblo en los campamentos de refugiados de Argelia. Lo que más desearía en el mundo es volver a ver el Sáhara libre y poder vivir bajo su bandera”, lo comenta mientras le pide a una de sus hijas que le acerque la bandera del Sáhara que está visible en la estancia en la que habita. La quiere para pasársela a su nieta pequeña que está junto a ella y así que la pueda hacer hondear.
Bwina Mahmud Tiab le da una bandera a su nieta para que la haga hondear.
Desde el año 2004 Bwina vive en Chahid Chreif, un centro de mutilados de guerra y minas antipersona. El único que existe en el Sáhara Occidental de estas características. El centro está situado en el campamento de Rabuni, punto de concentración administrativo-político de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y a unos 60 kilómetros de distancia atravesando la hammada -desierto pedregoso, caracterizado en gran parte por su paisaje árido, duro, de mesetas rocosas y con muy poca arena- del campamento en el que creció: el Aaiún. Como Bwina actualmente viven diariamente en Chahid Chreif  alrededor de 20 personas que tal y como le sucedió a ella fueron mutiladas por minas antipersona durante o después de la guerra. “La vida en el campamento en estas circunstancias se hacía muy dura”, dice Bwina, fue por eso por lo que decidió trasladarse al centro a vivir. “Estando en el centro se sienten tranquilos, relajados, pueden recibir un tratamiento específico para su dolencia, se trata la diabetes que algunos padecen a causa de las heridas y también se les da soporte psicológico para seguir adelante. Esta gente de todos modos, tiene una voluntad muy grande de vivir”, cuenta a Periodismo Humano Baha Mohamed, subdirector de sanidad de Chahid Chreif.
Por los pasillos de Chahid Chreif uno de los 20 pacientes que tiene el centro. Mutilado de ambas piernas a consecuencia de la explosión de una mina.
Este centro funciona desde 1998 como hospital en el que los mutilados con necesidad de cuidados diarios viven permanentemente en él junto a varios miembros de su familia, para que no se sientan solos. “Normalmente son 2 ó 3 los familiares que les acompañan, pero se dan casos en los que se supera esa cifra”, comenta Lewa Larosse, director general de sanidad del centro. Este es el caso de Bwina, que vive en él con sus 2 hijas, su sobrina, la mujer de su hijo y su nieta. El resto de mutilados que no necesitan esos cuidados diarios, y puesto que en él no hay sitio para todos, viven repartidos por los distintos campamentos y van al centro a recibir tratamiento en momentos puntuales, “a veces nos desplazamos nosotros a buscarlos”, señala Larosse.
Todos los años llegan casos nuevos de mutilaciones a Chahid Chreif. Tras la retirada de España del Sáhara Occidental en 1975, se impuso una guerra sangrienta contra el pueblo saharaui por el Reino de Marruecos y el régimen de Ould Dada en Mauritania, con el respaldo de varias potencias mundiales, entre ellas Francia. A consecuencia de esta guerra, el territorio saharaui es uno de los más contaminados por minas y restos de explosivos del planeta. En la década de los años 80, Marruecos empezó a levantar una muralla de arena y piedra de más de 2.700 kilómetros de longitud conocida como el muro de la vergüenza, que divide  los territorios del Sáhara ocupados por Marruecos desde 1975, y los campamentos de refugiados en Argelia. Dicho muro permanece rodeado por campos donde hay millones de minas antipersona, bombas de racimo y demás restos de explosivos que han causado y siguen causando mutilaciones y muertes de cientos de víctimas civiles, incluidos niños. Organizaciones como Acción contra la Violencia Armada (Landmine Action), que ha conseguido limpiar más de 21 millones de metros cuadrados de los territorios liberados del Sáhara Occidental y la destrucción de más de 22.000 explosivos, ayudan a que cada año el número de víctimas disminuya. “Notamos que el número de casos es menor cada año gracias al trabajo de las organizaciones que se encargan de limpiar la zona y de dar consejos a los nómadas que la habitan, para que no se topen con minas”, señala Larosse. Pero el problema es que todavía existen muchas personas mutiladas -es muy difícil determinar con exactitud cuántas, ya que no existe ningún control específico sobre el tema, pero intuyen que pueden ser más de las 110 que tienen localizadas hasta la fecha-, que necesitan cuidados específicos que por falta de medios, no se les pueden ofrecer como deberían. “Los medicamentos que nos llegan no son suficientes y muchas veces ni tan siquiera son específicos para el tratamiento de cada uno, llegando a estar en ocasiones hasta caducados”, señala Larosse que prosigue: “desde el año pasado hemos notado en el centro bastante la crisis en España,  ya que es uno de los países de los que siempre hemos recibido más ayuda, y no sólo de medicamentos, sino también de alimentos destinados a la gente que vive en el centro de forma permanente- que rodan las 400 personas durante el verano, entre pacientes y familiares-. Desde el año pasado estamos viendo como esta ayuda a causa de los recortes en cooperación es cada vez más escasa”. El ejecutivo presidido por Mariano Rajoy ha aprobado recientemente un recorte en Cooperación de 1.400 millones de euros para este año, 600 de los cuales eran específicamente retraídos de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Pero tal y como señala el propio Larosse, ya el Gobierno presidido por Zapatero anunció en 2010 un tijeretazo de más de 600 millones de euros destinados a este fin.
El tejado de chapa de la estancia de Bachari Said Adaf en la que vive durante todo el año y que no le aisla ni del frío, ni de la lluvia.
Además de alimentos y comida, la ayuda que les llega a Chahid Chreif es destinada a mejorar las habitaciones en las que duermen los pacientes. “Los techos del centro son de chapa”, dice el vicepresidente de salud, Mohamed, “entonces la gente que no se puede mover de la cama, cada vez que llueve se moja. Los inviernos son muy duros aquí, debido a que hace muchísimo frío. En esa época del año la mayor parte de los pacientes deciden irse a sus campamentos, en los que están peor atendidos en cuanto a cuidados sanitarios se refiere”.
Hay quienes ni tan siquiera tienen un hogar al que acudir los duros inviernos, como es el caso de Bachari Said Adaf, parapléjico de cintura para abajo a causa de una explosión durante una batalla en 1981. Fue herido mientras cuidaba a los camellos. Bachari no tiene familia que se pueda hacer cargo de su situación. Antes de que esto le sucediera, hace 29 años, vivía como nómada en el desierto, “una vida que me hacía feliz”, comenta. Cuando se le pregunta si tanto sufrimiento le ha merecido la pena, contesta sin dudar ni un segundo: “vivimos en una situación en la que sabemos lo que hacemos y aceptamos cualquier cosa que nos pase por la causa. La guerra necesita víctimas, motivos, heridos, acusados… lo entendemos y lo aceptamos”. Pero como cualquier ser humano en una situación semejante a la suya Bachari también se debilita psicológicamente por momentos al pesar que tras esos 29 años, de los 58 que tiene de vida, se los ha pasado postrado en una cama si ver ningún tipo de avance al respecto. “Hay generaciones de saharauis que han nacido ni en guerra, ni en paz. Viven en una provisionalidad continua. De seguir así, veo pocas posibilidades de que el Sáhara algún día sea libre. Creo que la solución es coger las armas y luchar de nuevo y espero que si eso pasa el pueblo español,  no sus gobernantes de los cuales no esperamos nada, sino la gente del pueblo, siga estando a nuestro lado. Liberemos al Sáhara o muramos todos”.
Bachari Said Adaf. Parapléjijo de cintura para abajo desde hace 29 años a causa de la explosión de una mina.
Nasar Nazinsalek también vive en Chahid Chreif. Su caso no es el de víctima, sino el de acompañante. Cuando Nasar nació a su padre ya le faltaba el brazo derecho, así como también tenía ya completamente inmovilizada esa misma parte de su cuerpo de la cabeza a los pies. Fue a causa de un tiroteo directo en el que se vio envuelto contra el ejército marroquí durante la batalla de Smara en 1981.
A partir del año 2003, tras la muerte de su madre, Nasar decide trasladarse a vivir con su padre a Chahid Chreif. A pesar de que con ella son 4 hermanas en total, Nasar, la pequeña,  es la que se encarga de cuidarlo. “Mis hermanas vienen y me relevan para que yo descanse algunos días, pero soy yo la que me encargo de sus cuidados. Siempre fui la que más apegada estuve a él”. Desde la mañana temprano Nasar se encarga de levantarlo, darle de comer, cambiar su ropa, velar porque los medicamentos que le corresponde los tome, y cuando no es muy fuerte, dar un paseo bajo el sol. A la dolencia de Nazin Salec, el padre de Nasar, se le unen sus 92 años de edad que tiene. Durante el rato que estamos juntos se observa cómo Nasar está completamente pendiente de su padre en todo momento. Lo incorpora con delicadeza de la alfombra en el suelo en la que permanece recostado, para ver qué tal está. Su padre, apenas incapaz de articular palabra, le dice que necesita descansar. “Me duele mucho pensar que mi padre lo ha estado pasando mal durante todo este tiempo. Sería feliz si su situación y la de todas las personas que están como él mejorara”. Nasar como la mayor parte de las chicas saharauis de su edad (26 años), no renuncia a encontrar una pareja con la que formar una familia. “Eso sí”, comenta, “mi padre estará siempre a mi lado, esté yo casada o no. Y si no puede ser, renunciaré al matrimonio hasta que mi padre no esté conmigo”. Las palabras de Nasar expresadas en apenas un hilo de voz aseguran llevar bien esta situación, pero su rostro expresa un sufrimiento difícil de ocultar.
Nasar Nazin incorporando a su padre con cuidado.
El padre de Nasar no lleva una prótesis que sustituya el brazo que perdió porque teniendo en cuenta que tiene inmovilizado totalmente el lado de su cuerpo donde sufre la mutilación, de poco le serviría. Pero existen pacientes en el centro como Ahamed Pal Hosén, que ya tienen una prótesis que sustituya el miembro perdido, en su caso, la pierna izquierda. “No es lo mismo”, señala, “pero al menos puedo caminar mejor que si no la tuviera”.
Las prótesis para los pacientes se fabrican en el propio centro Chahid Chreif desde hace 5 años gracias a la labor de un grupo de ortopedistas y fisioterapeutas de Cruz Roja Internacional que lo ha puesto en marcha. Su labor comienza con la visita a cada campamento en los cuales tratan de hacer visibles nuevos casos de mutilados para llevarlos al centro, que reciban tratamiento, y al que le pueda ser de utilidad, poderle fabricar una prótesis. “La idea”, nos dice uno de los chicos encargados del proyecto, “es que sean los propios saharauis quienes lo lleven adelante. Nosotros estamos desde hace 5 años trabajando en esto y nuestra idea es irnos pronto. Tan solo volveremos de vez en cuando para supervisar que todo está bien”.
Fabricando una prótesis en el barracón que Cruz Roja Internacional tiene instalado en Chahid Chreif.
Ahmed Pal Hosén es la última persona que cuenta su historia a Periodismo Humano antes de abandonar el centro Chahid Chreif. De los encontrados en el camino durante esta visita, probablemente Ahmed sea el que peor lleva el hecho de vivir sólo en el centro. Toda su familia que queda viva, habita en los territorios ocupados por Marruecos, con lo que desde hace 20 años no se han podido ver. No habla el castellano a penas, pero justo cuando el traductor acaba de decir la última palabra que da por concluida la conversación, Ahmed saca fuerzas de flaqueza para decir en un castellano bastante claro: “No os olvidéis de nosotros, por favor. Seguimos necesitando vuestra ayuda”.
Ahmed Pal Hosén. Perdió la pierna izquierda al pisar una mina. Ahora una prótesis fabricada en Chahid Chreif por Cruz Roja Internacional, la sustituye.
Nazin Salec mutilado del brazo derecho a causa de un tiroteo contra el ejército marroquí.
Estancia en la que vive de Ahmed Pal Hosén en Chahid Chreif durante todo el año.

29 may. 2012

Estudio sobre la situación de la discapacidad en la Política Española de Cooperación para el Desarrollo. Beatriz Martínez Ríos

“La discapacidad es invisible en las políticas de cooperación al desarrollo, tanto en los datos estadísticos, como en todos los procedimientos, documentos políticos e instrumentos que se aplican. No hablamos sólo de una falta de fondos sino también de la necesidad de contar con una planificación estratégica donde la discapacidad sea transversal y donde se conozcan las necesidades específicas de estas personas”.

Así se expresa Beatriz Martínez Ríos, economista, experta en cooperación para el desarrollo del CERMI, y autora del primer estudio integral sobre la discapacidad en la Política Española de Cooperación al Desarrollo. Se trata de un estudio realizado por el CERMI y promovido y financiado por la AECID: “A raíz de la ratificación de la Convención de la ONU sobre Discapacidad por parte de España, en agosto de 2011 hubo una modificación de la Ley de Cooperación Internacional por la que se incluye la necesidad de que las personas con discapacidad formen parte de las prioridades sectoriales de la cooperación española y además, que los mecanismos e instrumentos de cooperación sean accesibles e inclusivos para personas con discapacidad”, explica Beatriz Martínez Ríos.
Con dicha modificación, la Ley establece entre las prioridades sectoriales “la protección y respeto de los derechos humanos, igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad” y se especifica que los “instrumentos de la cooperación para el desarrollo deberán ser inclusivos y accesibles para las mismas”.
Sin embargo, los cambios introducidos en la normativa apenas son conocidos por actores fundamentales de estas políticas, tal y como explica la autora del estudio: “Se elaboró un cuestionario dirigido a las oficinas técnicas de cooperación que tiene España en unos 48 países, para ver si conocían la ratificación de la Convención por parte de España, y nos hemos encontrado que la mayoría de los actores no conocían esta ratificación de la Convención ni el cambio en la ley de cooperación internacional. Hay una falta de concienciación muy grande”.

Sin datos no hay planes eficaces 

Este trabajo, "Estudio sobre la situación de la discapacidad en la Política Española de Cooperación para el Desarrollo", evidencia que la falta de datos, marcadores específicos sobre discapacidad, e indicadores para medir el impacto de la Ayuda Oficial al Desarrollo destinada a este sector, dificulta la planificación e impide una evaluación precisa de la calidad de la ayuda. Las personas con discapacidad son prácticamente invisibles en la política de cooperación al desarrollo y resulta imposible estimar la ayuda que les llega a través de los fondos multilaterales.
Se estima que la cooperación española dedica un 0,76% de sus fondos bilaterales a programas sobre discapacidad y que estos fondos se reparten de manera dispersa tanto geográfica como sectorialmente. “Los datos muestran que no ha habido una acción coordinada ni una estrategia; hay proyectos muy dispersos. Por ejemplo, hay un país al que se le dedican a lo mejor 2.000 euros, y eso no tiene mucho sentido; no hay política concreta para la discapacidad, da la sensación de que se actúa según surge la demanda, no hay una estrategia”, explica Beatriz Martínez Ríos, y añade: “El uso que se hace de los fondos para cooperación al desarrollo podría ser más eficiente; si hubiera unas directrices claras sobre lo que se tiene que hacer, una estrategia, sería un dinero empleado de manera más eficaz”.

Mayor riesgo y exclusión

Pero si hay algo que realmente sobrecoge es el dato global sobre discapacidad en el mundo y la escasa atención que, al parecer, merece: Más de mil millones de personas en el mundo (el 15 % de la población), viven con discapacidad, según las últimas estimaciones proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2011). De esta cifra, un porcentaje desproporcionado, el 80%, vive en países pobres, es decir, más 800 millones de personas.
La situación es dramática, pero según la autora del estudio, además, en estos países la discapacidad supone una exclusión mayor y un riesgo importante: “en estos países las barreras son muchos mayores y tener una discapacidad, en muchas ocasiones puede suponer hasta la muerte, porque hay una gran vulneración de los derechos y una gran discriminación”.
La situación  de estos países en vías de desarrollo es tan precaria que ni siquiera existen organizaciones de personas con discapacidad ni entidades que las represente, algo que sería fundamental también para una gestión más eficaz de la cooperación internacional: “una de las acciones más necesarias sería la capacitación y el empoderamiento de las organizaciones de personas con discapacidad en los países receptores para que ellos puedan influir en las políticas de su propio país y en las políticas de desarrollo”, asegura  Beatriz Martínez Ríos.
En ese sentido, para elaborar el estudio, en el cuestionario que se envió a las OTC (Oficinas Técnicas de Cooperación) se incluyeron cuestiones relativas a los registros o contactos que mantienen estas oficinas con organizaciones de personas con discapacidad de los países destinatarios de la ayuda. El resultado fue muy decepcionante, ya que en muy pocos casos, quizás tres o cuatro, respondieron que sí existía un contacto o conocimiento de estas organizaciones, y siempre ha sido en países en los que las organizaciones españolas de discapacidad han estado más implicadas

Recomendaciones

En primer lugar, tal y como asegura la autora del estudio con firmeza, hay que aplicar la ley:  “se debe poner en práctica la ley, aplicarla, y lo más importante sería dar forma al Plan Director, cuya negociación se pondrá en marcha ahora, y ahí debería entrar la discapacidad como merece, teniéndola en cuenta como una prioridad sectorial y como un tema horizontal en todas las acciones que se lleven a cabo en la cooperación española, para que sea un tema sostenible, porque parece que en la cooperación todo el mundo entiende la discapacidad como proyectos específicos, que está bien y es importante, pero es muy importante también lograr una actuación horizontal”.
Tal y como apunta Beatriz Martínez Ríos, sería importante que en la negociación del Plan Director se tuviera en cuenta al movimiento de la discapacidad para que se recojan sus reivindicaciones y demandas.
La Ley de Cooperación Internacional, tras los cambios introducidos, sienta las bases para que la discapacidad se incluya como una prioridad sectorial y horizontal dentro de las políticas de cooperación, y luego todos los instrumentos sean accesibles e inclusivos. “Eso ya es decir mucho”, afirma Martínez Ríos, y añade: “y como desarrollo de la ley, el plan director debería incluir todos estos requisitos y a partir de ahí se produciría un efecto cascada en todos los documentos políticos”.
En primer lugar, una vez establecidas las líneas legales, habría que elaborar una estrategia de actuación con las ONGD (ONG de Desarrollo) para que se incida en la capacitación de las ONG de los países receptores. Y que se tenga en cuenta en la elaboración de todos los documentos técnicos o políticos que se necesitan para la dotación de recursos, que haya este contacto entre las ONG de discapacidad. En esta misma línea, se tendrían que llevar a cabo acciones formativas dirigidas a estas ONGD, pero también a todo el personal relacionado con la Cooperación, en la AECID, en las OTC… algo que incluso ellos mismos están pidiendo, según asegura Beatriz Martínez Ríos: “en las entrevistas que hemos mantenido para el estudio, toda la gente ha sido muy receptiva y creen que realmente es necesario hacer algo”.
En definitiva, y en palabras de la autora del estudio: “entre las recomendaciones más importantes, además de conseguir que se establezca un procedimiento en la cooperación al desarrollo en un Plan Director para que luego vaya calando en todos los documentos estratégicos que se elaboren, y que se recojan datos sobre la discapacidad, que se incluyan en las bases estadísticas, hay que crear un punto focal sobre discapacidad, un punto que se dedique a transversalizar la discapacidad en todo el trabajo de la cooperación para poder influir en todos los documentos de trabajo que se realicen, que haya personas expertas en ese tema a los que se pueda siempre recurrir…”

A pesar de la crisis

 

Las acciones recomendadas en este documento son necesarias, a pesar de la crisis, ya que no sólo se pretende aumentar la ayuda, sino también, y sobre todo, mejorar su eficacia.
Y es que también extraña a la autora de este estudio que, siendo España un país adelantado en temas de legislación para la discapacidad, en lo que se refiere al desarrollo “está muy atrasado”. Hay países, como EE.UU., que están mucho más adelantados, tienen una política de cooperación al desarrollo más inclusiva y un punto focal y sistemas de evaluación; países como Dinamarca, donde también se llevan a cabo acciones más transversales incluso antes de la Convención; o países como Australia, Canadá y los países nórdicos, que son un modelo a seguir en ese aspecto.
“España está aplicando en sus políticas nacionales, en lo que respecta a la discapacidad, una mayor exigencia que en su política de cooperación al desarrollo; por ejemplo, en nuestro país ya no se dedican recursos a la construcción de escuelas específicas para personas con discapacidad, sin embargo en la cooperación internacional sí. Está más atrasada la política internacional que la nacional, y no debería ser así”, afirma Beatriz Martínez Ríos.
El trabajo está hecho, sólo falta ponerse en marcha, como invita la autora de este estudio: “en estos momentos se habla mucho de que la ayuda al desarrollo sea evaluada para llevar a cabo una gestión más eficaz; y eso nosotros ya lo hemos hecho; en lo que respecta a la discapacidad, las políticas de ayuda al desarrollo ya han sido evaluadas y ya sabemos que no sólo se necesitan más fondos, sino que se necesita una planificación estratégica más eficaz y más coherente con la Convención y que tenga en cuenta a las organizaciones de personas con discapacidad”.
 
Imágenes: Copyright: WHO/P. Virot

Publicado en CERMI.ES Semanal. El Periódico de la discapacidad. Nº 35.  25 de mayo 2012

28 may. 2012

Iniciamos los primeros cursos de formación en los Campamentos de "Farmacia en Atención Primaria"

Los cursos tienen una duración de una semana y se realizarán uno en cada una de las wilayas. 
Están dirigidos a personal de sanitario y de farmacia y se imparten en español y hassania para un óptimo rendimiento, con un temario adaptado a la situación de los Campamentos.




17 may. 2012

Las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos provocan el endeudamiento de las ONGD por valor de mas de 70 millones de € según la CONGD



-    Más de 40 ONGD sufren retrasos de hasta dos años en el pago de subvenciones ya concedidas.
-    Los impagos se unen a los recortes en los fondos destinados a desarrollo que continúan en caída libre tras cuatro años de descenso consecutivo.

Las ONG para el Desarrollo denuncian que en muchas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos están sufriendo "otras formas de recortes" aún más graves -si cabe- que los recortes en los presupuestos destinados a cooperación. Se trata de retrasos de hasta dos años en el pago de subvenciones ya concedidas; de requerimientos de devolución de fondos ya concedidos o incluso del no reconocimiento de la deuda contraída por las administraciones con las ONGD.

La cifra que gobiernos autonómicos y locales deben a las ONGD asciende a más 70 millones de euros. En algunos casos, ese impago se produce desde el año 2009. Las más de 40 ONGD afectadas continúan manteniendo firmemente su compromiso con los proyectos y organizaciones de los países donde trabajan. En muchos casos, ese compromiso ha exigido la solicitud de créditos cuya cobertura depende del cumplimiento de las obligaciones asumidas por las administraciones. Cumplimiento que hasta ahora no se ha producido.

Las consecuencias que se derivan de esta situación son muy graves:

-    Paralización de proyectos de desarrollo orientados hacia salud (especialmente primaria y reproductiva), educación y capacitación laboral, vivienda, saneamiento, agua, y seguridad alimentaria, sectores directamente relacionados con la casi imposibe ya consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
-    Desaparición de organizaciones sociales en los países más empobrecidos, aliadas de las ONGD españolas, por la imposibilidad de mantener la mínima estructura de gestión de los proyectos que se desarrollan conjuntamente.
-    Paralización de acciones que fomentan una ciudadanía crítica y comprometida en nuestros pueblos y ciudades, a través de la Educación para el Desarrollo.

ALGUNOS EJEMPLOS

Comunidades Autónomas
-La Comunidad Valenciana arrastra desde 2011, deudas que ascienden a más de 10 millones de euros.
-Castilla La Mancha arrastra desde 2010 deudas que ascienden a más de 8 millones de euros.
-Catalunya tiene una deuda más de 8 millones de euros.
-Andalucía, con una deuda de 38 millones de euros.

Ayuntamientos y Diputaciones
-Ayuntamiento de Calatayud no reconoce la deuda contraída por el Gobierno anterior, y se niega a abonar las subvenciones de 2010.
-Ayuntamiento de la Villa de Ingenio (Gran Canaria) tiene pendientes deudas de 2008 y 2009.
- Ayuntamiento de Miranda de Ebro arrastra deudas de 2009 y 2010.
-Diputación de Valladolid - de 2006 y 2007.
-Diputación de Ávila -de 2007 y 2008.



A los impagos se une el brutal recorte de los presupuestos de cooperación de los gobiernos autonómicos y locales en 2012 continúa su caída libre al ser el cuarto año consecutivo de descenso.

Según cifras oficiales, el descenso más acusado de la AOD de las Comunidades Autónomas se ha experimentado entre 2011 y 2012 pasando de 451 a 271 millones de euros, lo que supone un recorte de 180 millones, que a su vez representa un descenso del 39% respecto al 2011.

Las CCAA que sufren más recortes respecto a 2011 son la Comunidad Valenciana
(- 65%), Canarias (-89%), Andalucía (-20%), Baleares y Catalunya (-20%). Castilla la Mancha merece especial consideración en este punto porque, a día de hoy, tras el anuncio de la presidenta, no se sabe si habrá partida de cooperación al desarrollo.

Las únicas Comunidades Autónomas que entre 2011 y 2012 no ha recortado su presupuesto de AOD son Extremadura y Euskadi, manteniendo estable su compromiso. Esto demuestra que cuando hay voluntad política la solidaridad internacional con los países y personas más desfavorecidas permanece.

Así mismo, la AOD de los Ayuntamientos y Diputaciones ha descendido entre 2011 y 2012 pasando de 148 a 95 millones de euros, lo que supone un recorte de 53 millones, que a su vez representa un descenso del 36% respecto al 2011.

Las ONGD denuncian que están sufriendo un doble recorte que los gobiernos involucrados ignoran sistemáticamente. Las consecuencias para millones de personas con quienes trabajamos son irreversibles.

Madrid, 16 de mayo de 2012.
 
Más información:
Yolanda Polo (Yolanda.polo@coordinadoraongd.org) 91 523 4905 Ext. 132 / 695 940 370
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14 may. 2012

Las fotos que no están en el libro "Té amargo" un proyecto fotográfico sobre los Refugiados Saharauis victimas de la guerra y las minas antipersona

 


"Té amargo" es el proyecto fotográfico de los fotoperiodistas Joseba Zabalza y Xavi Piera que trata sobre las consecuencias de la ocupación marroquí al Sahara Occidental desde 1975. Se centra en los campos de refugiados sahrauis, especialmente en el Centro Residencia Mártir El Shariff de víctimas de minas antipersona y de la guerra.
Té amargo es un proyecto de libro ecoeditado por Pol·len edicions que se financiará mediante una iniciativa de financiación popular a través de la Plataforma Verkami. Su edición está prevista para los primeros meses de 2012.
Contacto:
+34.93.357.00.50 (Pol·len edicions)